¡Toc, toc, toc! Usa el martillo para clavar las 6 clavijas de colores en el banco de madera y descubre la magia del Jardín de las Hadas. ¿Ya clavaste todas las clavijas? ¡Dale la vuelta al banco y empieza de nuevo! Este es un buen ejercicio para desarrollar la motricidad fina que mantendrá a tu hijo entretenido un buen rato.



